En la reciente IFA Berlín 2019 Samsung anunció un televisor con resolución 8K (cuando aún la resolución 4K UHD no está afianzada en el mercado de la televisión). Además, en estos momentos los contenidos 8K fuera de Japón no existen.Samsung QLED 8K Q900R: especificaciones técnicas
Samsung QLED 8K Q900R: especificaciones técnicas
Los componentes más interesantes de este televisor por su innovación son su pantalla con resolución nativa 8K y su algoritmo de escalado a 8K desde resoluciones inferiores. Este último elemento es el que puede tener más peso como argumento a favor de elegir este modelo con una pantalla 4K UHD.
Al igual que los demás modelos de la familia QLED, la pantalla de este televisor es de tipo LCD VA. La tecnología VA destaca por su alta relación de contraste nativo, elevada capacidad de entrega de brillo y una relativa inmunidad a las fugas de luz. Pero la tecnología VA no está libre de tener también algunos puntos flacos.
El más relevante es que sus ángulos de visualización son sensiblemente más reducidos que los que nos ofrecen los televisores con pantalla OLED o IPS. En este modelo Samsung ha intentado paliar esta desventaja implementando una tecnología a la que han llamado Q Viewing Angle.
El pantalla LCD que incorpora este televisor es de tipo VA y su matriz junta los algo más de 33 millones de píxeles necesarios para hacer posible la reproducción de contenido 8K.
La otra desventaja de los pantallaes VA frente a los IPS es su inferior capacidad de reproducción del color, algo que Samsung ha conseguido resolver de una manera convincente gracias a la tecnología QLED, que, recurre a nanopartículas con recubrimiento metálico para generar un espacio de color muy amplio.

En los televisores con pantalla LCD la implementación de la retroiluminación tiene un impacto muy importante en la calidad de imagen global porque no solo incide en el contraste y la profundidad de los negros, sino también en la recuperación de información en las zonas oscuras y las más iluminadas. Este televisor apuesta por un esquema de retroiluminación Direct Full Array con 480 zonas cuya capacidad de emisión de luz se puede atenuar de forma independiente.
Colocar la matriz de diodos LED detrás de la pantalla, es la estrategia por la que Samsung ha apostado en este televisor, y no en los bordes permite distribuir la luz de una forma muy homogénea. Además, la matriz está dividida en un número muy elevado de zonas, de manera que la capacidad de emisión de brillo se puede ajustar individualmente en cada una de ellas para conseguir recuperar mucha información tanto en las zonas en sombra como en las más iluminadas de un mismo fotograma.
Otro componente muy importante de este televisor en el que merece la pena que nos detengamos es su procesador de imagen. Su nombre, Quantum Processor 8K, nos permite intuir cuál es su función más relevante: llevar a cabo el escalado a 8K desde resoluciones inferiores con la máxima calidad posible.
En este televisor Samsung ha recurrido a un algoritmo de aprendizaje automático que, grosso modo, es capaz de analizar cada fotograma y compararlo con una base de datos de imágenes para determinar cuál es el método de escalado idóneo para ese fotograma en particular.
Una característica muy interesante que puede ayudarnos a intuir cómo va a rendir este modelo durante la reproducción de contenidos HDR es su capacidad de entrega de brillo. Curiosamente, la familia Q900R está formada por tres modelos que no tienen la misma entrega de luminosidad máxima.
El televisor de 65 pulgadas, según Samsung, entrega picos máximos de brillo en determinadas áreas de la pantalla de 3.000 nits, mientras que los modelos de 75 y 85 pulgadas alcanzan los 4.000 nits. En cualquier caso, ambas cifras son realmente elevadas y nos anticipan que, sobre el papel, esta familia de televisores debería ofrecernos uno de los HDR más convincentes del mercado.
| SAMSUNG QLED 8K QE65Q900R | Características |
|---|---|
| PANEL | LCD VA QLED 8K (7.680 x 4.320 puntos) de 65 pulgadas con 480 zonas de retroiluminación de tipo Direct Full Array |
| PROCESADOR DE IMAGEN | Quantum Processor 8K |
| HDR | HDR, HDR10+ y HLG |
| BRILLO MÁXIMO | 3.000 nits (modelo de 65″) / 4.000 nits (modelos de 75 y 85″) |
| SISTEMA OPERATIVO | Tizen |
| SONIDO | Altavoces con topología 4.2 excitados por un amplificador de 60 vatios (RMS) |
| DOLBY DIGITAL PLUS | Sí |
| SINTONIZADOR | 2 x DVB-T2 / 1 x sintonizador analógico |
| CONECTIVIDAD MEDIANTE ONE CONNECT | 4 x HDMI 2.0b (hasta 8K a 30 Hz) 3 x USB 1 x Ethernet 1 x salida audio digital óptica EIAJ/TosLink 1 x ranura para tarjetas CI 1 x RS-232C 1 x entrada RF |
| CONECTIVIDAD INALÁMBRICA | WiFi 802.11ac Bluetooth |
| ETIQUETA ENERGÉTICA | Clase D |
| SENSOR ECO | Sí |
| DIMENSIONES | 1.452,2 x 898,2 x 304,9 mm (con soportes) |
| PESO | 30,5 kg (con soportes) |
Samsung en sus últimos modelos de las gamas alta y premium: los conectores no están alojados en el chasis del propio televisor, sino que residen en un dispositivo independiente denominado One Connect que se comunica con el televisor a través de un único cable, que, además, es bastante fino. Lo más interesante es que este cable que enlaza la caja de conexiones y la tele no solo transporta las señales de audio y vídeo, sino también la alimentación eléctrica.
Sin embargo, plantea un interrogante un poco inquietante: ¿qué va a suceder cuando comience el despliegue de la conectividad HDMI 2.1, que es la idónea para extraer todo el potencial a los contenidos con resolución 8K?
Los cuatro conectores HDMI que incorpora la caja de conexiones One Connect satisfacen la especificación 2.0b, y son capaces de transportar señales 8K con una cadencia máxima de 30 imágenes por segundo. Para cine en principio es suficiente, pero si queremos extraer todo el potencial a las señales 8K disfrutando cadencias más altas es necesario apostar por la especificación HDMI 2.1, que alcanza los 60 Hz a 8K (incluso los 120 Hz a esta resolución utilizando la compresión VESA DSC 1.2a) y los 120 Hz a 4K UHD.
Una de las consecuencias más atractivas de sacar los conectores y una parte de la lógica fuera del chasis principal del televisor consiste en que es posible actualizarlos sin necesidad de renovar nuestra tele. Basta cambiar la caja One Connect por otra que introduzca las últimas especificaciones.

Estilizado por fuera y con una de las mejores interfaces
Sus marcos son muy finos y las patas muy estilizadas, por lo que es el pantalla el elemento que reclama todo el protagonismo cuando estamos utilizando el televisor.
El chasis es más grueso que el resto de los televisores LCD y OLED que podemos encontrar en el mercado, mide 3,41 cm. Porque la matriz de diodos LED que está colocada detrás de la pantalla. Los televisores LCD con retroiluminación periférica suelen ser más finos porque los diodos LED están colocados en los marcos y no detrás de la pantalla.
Esta ubicación de los diodos tiene un impacto muy positivo en la calidad de imagen, porque permite controlar con más precisión la atenuación de la retroiluminación en cada una de las 480 zonas independientes implementadas en la matriz LED de este modelo.

El acabado de este televisor es el de un modelo premium. El marco es de aluminio y está impecablemente mecanizado. Por detrás el televisor es de plástico, pero recurre a un policarbonato de bastante calidad que no desmerece el conjunto. Y los pies también son de aluminio.
Una característica curiosa de este televisor es que nos permite fijar los pies en dos ubicaciones diferentes: próximos al eje central del chasis, y, por tanto, muy juntos (es como los colocamos nosotros), o cerca de los dos extremos del chasis, y, por tanto, más separados.

Una ventaja de este televisor algunos de sus rivales, especialmente los que utilizan Android TV, es su sistema operativo. Samsung sigue apostando por Tizen, con una plataforma razonablemente ligera, su interfaz es menos intrusiva y más estilizada que la de sus competidores. La interacción con el sistema operativo es minimalista e interactivo, también se puede utilizar la voz para interactuar con el televisor. Además, la velocidad a la que podemos desplazarnos a través de los menús y con la que iniciamos las aplicaciones es bastante elevada.

Tomado de Xakata






