Camilo Cienfuegos, el Señor de la Vanguardia

Camilo Cienfuegos Gorriarán (1932 – 1959). Fue combatiente y revolucionario cubano. Expedicionario del Yate Granma. Uno de los pilares fundamentales de la gesta armada que derrocó a la tiranía del dictador Fulgencio Batista el 1º de enero de 1959.

Por su valor el pueblo le llamó el Héroe de Yaguajay y Señor de la Vanguardia. Tras el triunfo de la Revolución Cubana es designado Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, cargo que ocupó hasta la detención de Hubert Matos en Camagüey.

Falleció el 28 de octubre de 1959 cuando el avión en que viajaba desapareció en un viaje desde Camagüey a La Habana y nunca fue encontrado. Desde ese día, el pueblo lanza flores al mar y a los ríos de toda Cuba como muestra de tributo a su vida y obra.

Camilo: fidelidad y sonrisa eterna

Camilo Cienfuegos fue un hombre de numerosas virtudes; entre ellas sobresalían su amor a la Patria, lo que demostró desde mucho antes de incorporarse a la Expedición del yate Granma en México.  En 1948, participó en las protestas populares contra el aumento del pasaje en ómnibus.  En 1954, ya estaba vinculado a la lucha contra la dictadura de Batista fue encarcelado, torturado y fichado por los órganos represivos, por lo que tuvo que partir hacia el destierro en Nueva York uniéndose a la oposición revolucionaria en el exilio, hasta que conoció el proyecto de la expedición armada de Fidel Castro para lograr la independencia Cuba viajó a México y finalmente se alistó como uno de los 82 hombres que desembarcaron el 2 de diciembre de 1956 en el Oriente nuestro país.

En la Sierra Maestras se destacó por su valor, su sagacidad como jefe guerrillero  llegando a ser el Comandante de la Columna 2 Antonio Maceo.  En agosto de 1958 le fue encomendada la misión, junto con amigo inseparable de Ernesto Che Guevara (el comandante de la Columna 8 Ciro Redondo), de llevar la guerra hasta el occidente de la isla, tal como hiciera el Mayor General Antonio Maceo en 1896.

Esta estrategia de llevar la lucha armada al llano fue consolidando el avance rebelde  y fueron afianzadas con las victorias de los guerrilleros sobre de las fuerzas militares batistianas en Yaguajay y con la toma de la ciudad de Santa Clara.  Ambos hechos provocaron la fuga del Fulgencio Batista y el triunfo revolucionario en 1º de enero de 1959.

Su fidelidad a la Revolución y a Fidel, se manifestó con el nombramiento que recibió de Jefe Militar de las todas las tropas terrestres, mar y aire en La Habana y toma la Columbia, sede del Estado Mayor del ejército de la tiranía, como una respuesta al último intento de reorganizarse de la tiranía  para crear un nuevo gobierno que impidiera la victoria del Ejército Rebelde.

Con el gobierno revolucionario establecido fue designado Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, cargo que ocupó hasta su desaparición física.

En su relación con Fidel Castro estuvo presente siempre la confianza y la admiración de ambos, ejemplo de ello se ilustran en los siguientes pasajes: 

El primero en la llegada de la caravana de la victoria a La Habana el 8 de enero de 1959, cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro interrumpió su discurso para preguntarle “¿Voy bien Camilo?”, y Camilo Cienfuegos le respondió: “¡Vas bien Fidel!

El segundo en el juego de pelota del 24 de junio de 1958, en el Estadio Latinoamericanos entre la Policía Nacional Revolucionaria y los Barbudos, y Camilo Cienfuegos participó junto a Fidel Castro en el equipo de los Barbudos, el primero como receptor y el segundo como lanzador y ante las preguntas de la prensa respondió:

“Yo no estoy en contra Fidel ni en un juego de pelota.”

También es importante destacar, lo que se considera su legado político, un fragmento de su último discurso desde el balcón del antiguo Palacio Presidencial:

“Porque para detener esta revolución cubanísima tiene que morir un pueblo entero, y si eso llegara a pasar serían una realidad los versos de Bonifacio Byrne:

Si deshecha en menudos pedazos
llega a ser mi bandera algún día
nuestros muertos, alzando los brazos
la sabrán defender todavía.
¡Hermanos, la Revolución está hecha, vuestra sangre no cayó en balde!”

En lo personal se caracterizó por un temperamento optimista y sonrisa franca, que le hacía ganar amigos desde el primer encuentro.  Lo que le permitió conquistar la simpatía y el amor del pueblo,  llegando a ser uno de los dirigentes más carismáticos de la Revolución.

Su desaparición en el mar hizo nacer la bella tradición que cada año, los 28 de octubre, se llenan las aguas cubanas de flores y cariño.

Videos sobre Camilo Cienfuegos

Amistad entre Camilo Cienfuegos y Che Guevara

Canción a Camilo de Carlos Puebla

Basado en artículos sobre Camilo Cienfuegos en EcuRed y CubaDebate

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