Muerte en combate de Ignacio Agramonte

11 DE MAYO DE 1873 – Cae en combate Ignacio Agramonte y Loynaz en los potreros de Jimaguayú.

Una emboscada lo sorprende con pocos ayudantes y una bala en una sien lo derriba. Los soldados españoles capturan el cadáver y los oficiales al reconocer los documentos, ordenan llevar el cuerpo hacia Puerto Príncipe, donde es expuesto en el hospital de la Iglesia de San Juan de Dios, y quemado al día siguiente, soplando las cenizas a los cuatro vientos para intentar conjurar su ejemplo libertador.

Mucho se ha hablado de su muerte, siendo una pieza clave en la organización militar y política de la guerra. Quizás siendo el personaje de mayor influencia entre las fuerzas mambisas y población cubana en ese momento, con la suficiente universalidad para ser aceptado y valorado por la totalidad de los cubanos, a pesar de la alta dosis de localismo que existía en la época. Por un lado, su carácter tenía un grado inusualmente alto de disciplina, conocimiento del terreno y comprensión de la lógica de la guerra y por otro, esta emboscada es posiblemente un acto de imprudencia por el lado del Mayor y fortuito por el lado español, que se había mostrado impotente no sólo de hacerle frente sino aún más, de capturarlo. En cualquier caso fue una pérdida que quizás no fue superada nunca en el curso de la guerra de los 10 años y su vacío militar y político fue sólo llenado por los prohombres de la independencia como José Martí, Máximo Gómez y AtonioMaceo, más adelante.

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